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Mejor sin ropa

Publicado hace 3 meses | 337 lecturas | 0 comentarios | Etiquetado en entrenamiento, articulaciones, dolor, verano

Cuando el sol asoma ya empiezo con la cantinela a mis alumno/as. Quitaros la ropa, desnudaros por casa....mejor sin ropa. No sólo porque es bueno hacer ejercicio con menos ropa sino que en casa debemos destaparnos para movernos mejor.

Muchos recomiendan tejidos que se ciñan a tu cuerpo y yo sigo diciendo que mejor sin ropa. Cualquier cosa que no se adapte a nosotros sin ejercer un cambio en mi movilidad no me interesa. Tristemente existe la fea costumbre de esconder lo que no me gusta de mi cuerpo (mi barriguita, mis pechos, mis piernas finas o gordas, etc.). Pero si lo escondemos ¿en qué momento nos enfrentamos a ello?

Cuando hacemos un diagnóstico corporal lo primero que hacemos es que la persona se mire en un espejo desnuda (a penas con un tanga o slip). La mayoría de la gente pone cara de estupefacción. ¿Me tengo que mirar? Es triste comprobar que no nos enfrentamos a las cosas de cara. El primer paso para cambiar lo que tengo es la aceptación de lo que tengo. Si no me gusta lo que veo voy a intentar cambiarlo. Cuando enfrentamos a una persona a su imagen buscamos dos cosas: que se acepte y que sea consciente de qué es lo que buscamos a través de un entrenamiento o un tratamiento estético.

A veces nuestro trabajo, nuestro entorno y más bien nosotros mismos nos ponemos límites a la hora de vestir. Tacones, corbatas, fajas, etc. Por lo menos al llegar a casa quítate todo lo que puedas. Sentirás tu cuerpo de una manera muy diferente. Si lo que pretendes es hacer un cambio estético, aprender a moverte va a ser el mejor paso. Un movimiento efectivo debe ser fluido y natural.

Esos pantalones de talle alto, esos bañadores que se atan con una cuerda, esas “bragafajas” que le están diciendo a mi pared abdominal que se relaje. Le estamos enviando una señal errónea a nuestro cuerpo de que no haga lo que por naturaleza debería hacer. Si seguimos así la faja abdominal ya no tiene que trabajar porque ya tengo mil trucos para no ver mi barriga. Lo que estoy provocando es que mi tripita se distienda más y más. Por poner un ejemplo, ¿te imaginas que te pongo mi mano en tu abdomen y lo voy sujetando? Al final tu musculatura dejará de trabajar o lo hará de forma anómala. Si al agacharte sigo sujetando tu barriguita igualmente producirás a largo plazo más debilidad abdominal con lo que será la lumbar la que haga parte de esa función. Lo que en un principio he hecho para esconder un “problema” estético termina siendo un problema de salud. En este caso sería, por ejemplo, una lumbalgia.

Me puedo sentar en el sofá y ver mi abdomen esparramado y tengo dos opciones: ponerme una camisa mucho más ancha o mejorar mi posición. Deberíamos elegir sin dudar la segunda opción no sólo para verme  mejor sino lo que es muchísimo más importante para sentirme mejor.

Una aclaración, el mejor sin ropa. no es ponerme un vestido ancho, una chilaba o un burka. Si ahí sigue habiendo un tejido que roza mi piel, provocará que esta reaccione y como ya hemos comentado seguiré sin aceptarme.

Solo me queda recordaros una cosa. No te olvides: Respira. Vive. Lo más importante que tienes que hacer hoy es respirar.